Dormir una hora más podrÃa significar menos ataques cardÃacos

El cambio de horario que imponen algunos gobiernos para aprovechar más la luz solar puede ser beneficioso para la salud.
Un grupo de investigadores suecos revisó los registros de 20 años y descubrió que el número de ataques cardÃacos bajaba los lunes después que cambiaban los relojes una hora, del horario de ahorro de luz diurna al horario estándar, posiblemente porque la gente ganaba una hora más de sueño.
Pero el adelanto de hora parecÃa producir el efecto contrario. HabÃa más ataques cardÃacos en la semana posterior, particularmente en los tres primeros dÃas después del cambio.
“El sueño -por medio de una variedad de mecanismos- afecta nuestra salud cardiovascular”, dijo la doctora Lori Mosca, directora de cardiologÃa preventiva en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, que no participó en el estudio. Las conclusiones demuestran que “el sueño no solamente influye en cómo nos sentimos, sino que también puede afectar si desarrollaremos o no una afección cardÃaca”.
El estudio se describe en una carta que publicaron el jueves en la New England Journal of Medicine el doctor Imre Janszky, del Instituto Karolinska, y el doctor Rickard Ljung, de la Junta Nacional Sueca de Salud y Bienestar.
Janszky dijo que tuvo la idea del estudio después del cambio de horario de la primavera hace varios meses, cuando tenÃa problemas de adaptación.
“Yo estaba en el autobús, muy adormilado, y se me ocurrió esto”, dijo Janszky, que ha hecho otras investigaciones sobre la relación del sueño con la salud.
Los investigadores apelaron al amplio registro sueco de ataques cardÃacos para ver si los desajustes del sueño y el reloj interno del organismo causados por un cambio de horario habÃan tenido efectos sobre el número de ataques cardÃacos entre 1987 y el 2006. Compararon el número de dichos ataques en cada uno de los siete dÃas después del cambio de horario con el dÃa correspondiente dos semanas antes y dos semanas después.
En total, en la semana posterior al cambio de horario primaveral, donde se pierde una hora de sueño, habÃa un aumento del 5% en los ataques cardÃacos, con 6% el lunes y miércoles y 10% el martes. En la semana posterior al cambio de horario otoñal, donde se gana una hora, el número de ataques cardÃacos era aproximadamente igual, excepto el lunes, que registraba una declinación del 5%.
“El hallazgo de que la posibilidad de sueño adicional parece ser beneficiosa en el primer dÃa laboral después del cambio otoñal es interesante”, escribieron los autores.
Los médicos saben desde hace tiempo que el lunes en general es el peor dÃa para los ataques cardÃacos, y generalmente lo atribuyen al estrés de una nueva semana de trabajo y al aumento de actividad. Los investigadores suecos dijeron que su estudio sugiere que la menor pérdida de sueño que ocurre en los fines de semana ordinarios -cuando la gente se acuesta más tarde el domingo y se levanta temprano el lunes- también podrÃa ser un factor contribuyente.
El cambio de horario otoñal en Estados Unidos se efectúa el domingo a las 2 de la mañana y significa una hora más de sueño. Suecia y el resto de Europa cambiaron sus horarios el fin de semana pasada y también algunos paÃses hispanoamericanos.






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